Ante el grave accidente ferroviario de este miércoles en Urda, con decenas de fallecidos y heridos, el papa Léon ha hecho llegar al arzobispo de Toledo, D. Francisco Cerro, su mensaje de dolor y cercanía. Asimismo, el Obispo de Málaga ha expresado las condolencias de la Iglesia en Málaga, y ha hecho llegar la oración por las víctimas, los heridos, sus familias y el personal que los atiende. La Conferencia Episcopal ha enviado también un mensaje ante lo sucedido.
León XIV ha enviado, un telegrama al arzobispo de Toledo, D. Francisco Cerro Chaves, en señal de condolencia por las víctimas del accidente ferroviario en el término municipal de Urda. En el texto, dado a conocer por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, se comunica: «El papa León XIV, vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del trágico accidente ferroviario ocurrido en la localidad de Urda, Toledo, que ha ocasionado numerosas víctimas y heridos, ofrece sufragios por el eterno descanso de los difuntos. Asimismo, el Santo Padre hace llegar su sentido pésame a los familiares de los fallecidos, junto con sus expresiones de consuelo, viva solicitud y deseos de pronto restablecimiento de los heridos. Su Santidad, a la vez que anima a los miembros de los equipos de rescate a perseverar en los trabajos de socorro y asistencia, les imparte a todos de corazón la confortadora bendición apostólica, como signo de esperanza en el Señor resucitado».
CONDOLENCIAS DEL OBISPO DE MÁLAGA
El mensaje en X del Obispo de Málaga afirma: «Queremos expresar nuestras condolencias y asegurar nuestra oración por las personas fallecidas en el accidente de trenes de esta mañana cerca de Urda, por los heridos, por todas las familias afectadas y quienes les atienden».
Mensaje de la Conferencia Episcopal Española
Ante el grave accidente ferroviario sucedido en Urda (Toledo), en la mañana de este miércoles 28 de octubre, la Conferencia Episcopal Española (CEE) desea expresar sus condolencias y cercanía a las familias de las víctimas y reza por el eterno descanso de los fallecidos y por la recuperación de los heridos.
La CEE se une al dolor de las personas afectadas y pide oración en las celebraciones de la comunidad cristiana por todas las víctimas para que, bajo la intercesión de la Virgen María, Consuelo de los afligidos y Reina de la paz, el Señor les conceda el don de la Vida a las víctimas y esperanza a las familias y afectados.
También encomienda a todas las personas que trabajan en las labores de emergencia, a quienes atienden a los heridos y acompañan a las familias de las víctimas.
