Málaga se ha sumado a la celebración de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, el 2 de febrero a las 18.30 horas, con una Misa en la parroquia Stella Maris de la capital a la que han acudido especialmente todas las personas consagradas para renovar su consagración. Presidió el obispo, D. José Antonio Satué, y concelebraron el obispo emérito D. Jesús Catalá y numerosos sacerdotes de la comunidad carmelita, otras comunidades religiosas y diocesanos.
Lee la Carta desde la Fe del Obispo, D. José Antonio Satué.
Una amplia representación de la vida consagrada de la diócesis, sin faltar comunidades de clausura como las carmelitas descalzas o las clarisas; de vida activa, como las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, las Adoratrices o las Hermanas de la Cruz, que recientemente han clausurado su Jubileo, o institutos de vida consagrada, como las Misioneras Identes, por citar solo algunos, se reunió en la parroquia de Stella Maris para vivir una celebración donde se respiró agradecimiento por la generosidad de su vocación y esperanza puesta en la providencia de Dios para las vocaciones. El acompañamiento de música, desde guitarra a timbales, reflejó la riqueza de las distintas culturas y procedencias de la vida consagrada presente en Málaga. Las clarisas africanas acompañaron de sus bailes típicos la acción de gracias.
La vida consagrada de @diocesismalaga celebra su día con una Misa presidida por el obispo D. José Antonio @satuehuerto y concelebrada por el obispo emérito D. Jesús Catalá. Las religiosas Clarisas entonan así la acción de gracias. pic.twitter.com/n3DZQHlm2J
— Diócesis de Málaga (@DiocesisMalaga) February 2, 2026
El delegado para la Vida Consagrada, el carmelita José Manuel Fernández Camino, afirmaba, de cara a esta fiesta, que «la vida consagrada es un don de Dios Padre a su Iglesia por medio del Espíritu Santo. Damos gracias a Dios por la riqueza que supone para toda la Iglesia. Por eso, hay una fecha marcada en el calendario para que toda la comunidad eclesial se una en esta acción de gracias. Ese día es el 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor».
El delegado diocesano destaca a diocesismalaga.es la presencia numerosa de consagrados en esta Iglesia malacitana. «En total son 103 comunidades con unos 884 religiosos», detalla. La celebración central de esta jornada ha sido la Eucaristía, a las 18.30 horas en Stella Maris. «Es la primera ocasión en que nuestro Obispo se encuentre con la vida consagrada en su conjunto, estando convocadas también las de vida contemplativa. Y al término de la celebración, se prevé un momento de convivencia con los religiosos y religiosas que asistan», anticipaba días antes. La Eucaristía ha estado concelebrada por el obispo emérito D. Jesús Catalá, así como sacerdotes y religiosos que han deseado unirse a esta fiesta y en ella los religiosos y religiosas presentes renovaron su consagración al Señor. «Demos gracias a Dios por la luz que nos llega a través de la presencia en nuestra Iglesia de la vida consagrada», ha afirmado el delegado.
En su mensaje para esta jornada, los obispos españoles explican que el lema «Vida consagrada, ¿para quién eres?» se convierte así en algo más: «es un eco de la Palabra viva que, vivida en clave de consagración, amplía nuestros horizontes de comunión, participación y misión». Y añaden que «la cuestión vocacional, que tanto nos preocupa en estos tiempos y estas latitudes, no es solo una urgencia coyuntural, que también, sino sobre todo una exigencia carismática: somos para aquellos a quienes llamamos a través de nuestro amor evangélico; o mejor, para aquellos a los que el Señor llama, también a través de nosotros, a vivir a fondo la fe cristiana y la entrega de la vida».
