El Obispo, sobre su visita pastoral a Melilla: «El reto de futuro es dotar de una estructura arciprestal, dar cuerpo a la Iglesia en Melilla»

Escrito el 02/02/2026

Melilla recibe la visita pastoral de D. José Antonio Satué, obispo de Málaga, que tiene lugar del 5 al 9 de febrero. Durante estos días el prelado está recorriendo distintas parroquias y centros eclesiales con el objetivo de encontrarse con los fieles, conocer de cerca la realidad pastoral y compartir momentos de oración y diálogo. El domingo concluyó una jornada intensa, la última de su visita, con una rueda de prensa con los medios de comunicación, y el lunes visitó el Centro de Infantil Santa Luisa de Marillac, de la Fundación Victoria.

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Escucha la rueda de prensa íntegra:

En la rueda de prensa de su última jornada en Melilla, el Obispo ha anunciado que volverá a la ciudad autónoma en mayo, y que tras conocer más a fondo la realidad pastoral, ha visto la necesidad de dar cuerpo a la Iglesia en Melilla. Ha anunciado que se trabajará en establecer una asamblea anual arciprestal en Melilla. Y ha expresado que, a lo largo de su visita, de los encuentros mantenidos, «ha aparecido como necesidad el tener una pequeña estructura arquiprestal. No se trata de que la Iglesia en Melilla tenga los mismos departamentos que tiene el Obispado de Málaga, pero sí que se trata de ir organizando cosas que ayuden a dar cuerpo a la Iglesia aquí en Melilla». A ese respecto, el obispo ha puesto como ejemplo la pastoral con los más jóvenes. «En ese sentido, ha afirmado, hemos pensado la posibilidad de crear un equipo de Pastoral Juvenil para todas las parroquias, y no solamente para las parroquias, sino que se trataría de comprometer también, y están dispuestos, por lo que hemos visto, las hermandades y cofradías, los colegios, etcétera». Esa estructura arciprestal es lo que se lleva como proyecto, ha expresado, «más de calado y de futuro». «Dar estructura a la Iglesia de Melilla para que tenga diferentes sectores organizados no por parroquias sino todos juntos».

A la rueda de prensa han acudido medios como RTVE, RNE, El Faro de Melilla, Onda Cero, Popular TV y COPE. Entre las realidades que más dice haberle dejado "tocado", D. José Antonio ha destacado la visita a los niños y niñas que acogen las religiosas de la Divina Infantita. «El momento desde el punto de vista emotivo, más fuerte fue visitar a los niños que tienen las religiosas de la Divina Infantita. Hicieron una representación de danza y fue un momento muy muy emocionante el ver cómo esos niños han encontrado allí un hogar en el que se les da cauce para que puedan expresar esa historia que a veces es muy complicada, esos traumas que llevan, y tienen ahí una experiencia de amor y de atención incondicional que es el mayor regalo que les podemos hacer y por otra parte el que ellos nos hacen a nosotros».

El obispo ha mencionado entre las fortalezas que ha visto en esta primera visita «la labor realizada por la Iglesia al servicio a las personas necesitadas, el trabajo que se hace desde las Cáritas y desde otras organizaciones, es un trabajo precioso, humilde, pero precioso. Lo que se refiere también a las cofradillas y hermandades. Pues como en otras partes de la Diócesis también son realidades que generalmente tienen fuerza y gancho para contactar con personas jóvenes. Parece que ahí hay una fortaleza muy grande», ha dicho. También ha valorado el ámbito de la «catequesis. También he tenido la sensación de que tanto en los colegios como en las parroquias la obra que se está realizando es muy interesante. Y por otra parte, he visto liturgias bien preparadas, coros que funcionan muy bien y que hacen que las celebraciones litúrgicas generalmente sean muy participativas, donde las personas puedan celebrar la presencia de Dios».

Preguntado por el fenómeno migratorio, ha afirmado: «los gobiernos tienen el derecho y la obligación de regular los flujos migratorios, pero también es cierto que los tienen que regular respetando los derechos humanos y el derecho de las personas a migrar, sobre todo cuando viven en situaciones complicadas. Nuestra tarea como Iglesia consiste sobre todo en contrarrestar ese discurso de odio que a veces criminaliza a los pobres por ser pobres y, por otra parte, intentar que las parroquias sean lugares de acogida, no solamente de los católicos que vienen de otro sitio, sino de personas que vienen con otra religión o con otra cultura».

CRÓNICA DE LA VISITA

La visita es la primera que realiza D. José Antonio tras su primer acercamiento, en octubre, nada más tomar posesión, y que él mismo definió como «Un primer viaje rápido, pero necesario».

Esta, más pausada, comenzó en la tarde del 5 de febrero con el encuentro con el consejo de la parroquia de San Francisco Javier en sus dependencias anexas, y la posterior visita al templo parroquial. Allí pudo encontrarse con la comunidad parroquial y, entre ellos, los miembros de las comunidades neocatecumenales, muchos de los cuales parten estos días al Santuario de Nuestra Señora de Loreto, en Italia. Celebró con la comunidad la Eucaristía, que estuvo concelebrada por el vicario, Eduardo Resa y el párroco, Ronaldo Lourenci.

VISITA A LOS COLEGIOS RELIGIOSOS DE MELILLA

El viernes, 6 de febrero, el obispo ha conocido a la comunidad educativa y el alumnado de los centros educativos La Salle-El Carmen. Con estos ha rezado la oración de la mañana, y se ha reunido con el director y los responsables de los proyectos que se llevan a cabo desde el centro. Luego ha mantenido un encuentro con los Hermanos de la Salle y los Maristas, que viven en comunidad. Les ha trasmitido el mensaje de la comunión, del que dan ejemplo con su convivencia fraterna. Allí, también, D. José Antonio ha recibido de todos la felicitación por su cumpleaños, una felicitación que le han reiterado, desde la víspera, todos aquellos con los que se ha encontrado en este día.

En el centro de Nuestra Señora del Buen Consejo, de las Hermanas franciscanas de los Sagrados Corazones, se ha encontrado con el equipo directivo y ha recorrido clases de todos los niveles educativos, desde Infantil hasta Bachillerato, estableciendo un coloquio con todos ellos. Estos centros, el de La Salle-El Carmen y el del Buen Consejo, reúnen a más de 2.000 alumnos de todos los credos y procedencias, por los que el obispo se ha sentido muy acogido. Tras rezar con los sacerdotes, también los castrenses, y el diácono, han compartido el almuerzo.

Por la tarde, D. José Antonio visitó la parroquia de Santa María Micaela, tanto las dependencias como el templo. Allí se encontró con el Consejo Pastoral, en el que están representadas todas las realidades de la comunidad. Visitó también las dependencias de las cofradfías del Cautivo y El Rocío, conociendo a sus hermanos y hermanas, ya que tienen su sede en el templo. A última hora de la tarde, el Obispo administró el sacramento de la Confirmación a cerca de 30 adultos que se han estado preparando para este paso decisivo en su iniciación cristiana. Al término de la Eucaristía, concelebrada por el vicario y el párroco, Eduardo Chirinos, saludó a todos los fieles que quisieron acercarse.

El 7 de febrero la agenda continuó con recorridos por la ciudad, conociendo la colaboración entre las instituciones locales y la Iglesia, incluyendo el colegio de la Divina Infantita, donde los niños y niñas acogidos hicieron una representación para él y con quienes ha vivido momentos muy emotivos. Los pequeños le leyeron una carta de bienvenida y él agradeció su cariño y a las religiosas la preciosa labor que realizan. A continuación compartió oración, charla y almuerzo en el Colegio del Buen Consejo con todos los religiosos, religiosas, consagrados y sacerdotes de la ciudad, para, más tarde, el acercamiento a la residencia de ancianos del Imserso, acompañado por Victor Hugo Andrade, donde cada sábado celebra la Misa. La dirección y las personas mayores agradecieron la cercanía del pastor de la diócesis, y valoraron mucho la presencia de la Iglesia, por medio del sacerdote. En la parroquia de San Agustín compartió en asamblea con los miembros de la comunidad. Los fieles le trasmitieron el mensaje, como en su primera visita, de que no se olvide de esta parte de la diócesis. Pudo conocer a los grupos y realidades de cada parroquia, sus esperanzas y dificultades, y les transmitió un mensaje de comunión, que como grupos y realidades distintas no se cierren en sí mismos, sino que pongan en común su riqueza. Dio gracias «por el don de la comunidad cristiana. Porque a pesar de nuestros fallos y limitaciones, unos a otros nos ayudamos a estar más cerca de Dios y a servir a los preferidos del Señor». La Eucaristía estuvo presidida por él y concelebrada por el vicario y el párroco, Victor Hugo, con la ayuda del diácono Fernando Moreno.

El día central ha sido este domingo 8 de febrero, con un amplio programa que comenzó en la parroquia del Sagrado Corazón. A las 10.30 horas tuvo lugar el encuentro con todos los miembros del Consejo Pastoral de la parroquia, a los que se suman los de la Purísima y la Medalla Milagrosa, cerradas temporalmente pero cuya actividad está centralizada en esta comunidad; ellos le han trasmitido sus logos y sus retos, entre otros, el de sentirse parte de la diócesis a pesar de la distancia. A las 12.00 horas, ha presidido la Eucaristía de las Familias, que también era la Misa mensual por los difuntos de la Congregación de la patrona, Nuestra Señora de la Victoria. Al término de la misma, ha estado saludando uno por uno a todos los fieles que han querido hacerlo. Don José Antonio ha almorzado con el Consejo, y posteriormente ha realizado una visita al centro penitenciario, encontrándose también con el voluntariado de prisiones. A las 18.00 horas, se ha celebrado una asamblea abierta con la feligresía. La jornada ha incluido también una reunión con la comisión arciprestal de Cáritas, y ha concluido con una comparecencia de prensa con los medios de comunicación locales.

El Obispo, en su visita al centro penitenciario, junto a personal del centro penitenciario, y Esther y Eduardo, voluntarios de prisiones

La visita concluirá el 9 de febrero con un encuentro en el Centro de Educación Infantil Santa Luisa de Marillac, que pertenece a la Fundación Victoria, donde se ha encontrado con el equipo directivo y ha visitado las cuatro aulas y a sus alumnos de 0 a 3 años. En este centro atienden cada día a unos 70 niños y niñas en las aulas de mañana y a unos 40 en el horario de tarde, ya que disponen de programa de conciliación familiar. El comedor del colegio acoge, además de a los alumnos propios, también a los alumnos que lo desean del colegio público Reyes Católicos. Desde el centro le ha compartido los trabajos de adaptación que realizan para ofrecer el mejor servicio y atención a los pequeños.

Con esta visita, D. José Antonio ha puesto fin a unos días dedicados a fortalecer la cercanía entre el pastor diocesano y las comunidades católicas de la ciudad autónoma.