6 FEBRERO. Próximo acto jubilar por el Padre Arnaiz: primer viernes de febrero

Escrito el 30/01/2026

Dentro de los actos jubilares del P. Arnaiz en Málaga, el 6 de febrero, primer viernes de mes, se celebra en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús un encuentro del Apostolado de la Oración, un espacio de oración, formación y reflexión en torno al Corazón de Jesús.

PROGRAMA DE ACTOS FEBRERO-MARZO

El programa de la tarde consiste en:

17:30 h – Encuentro del Apostolado de la Oración:

1. Intenciones del Papa: Explicación de la intención que el Santo Padre encomienda este mes a la Red Mundial de Oración.

2. Vida del Padre Arnaiz: Semblanza del "Apóstol de Málaga" en su relación con la espiritualidad de Sagrado Corazón de Jesús

3. Reflexión: Estudio de la Encíclica Dilexit nos del Papa Francisco sobre el amor del Corazón de Cristo.

18:30 h – Exposición del Santísimo: Un tiempo de silencio, adoración y Hora Santa.

19:30 h – Santa Misa: Comunión reparadora para vivir el misterio de la Redención.

ESCUELA DE VIDA CRISTIANA

Para el Padre Tiburcio Arnaiz, el Apostolado de la Oración (hoy Red Mundial de Oración del Papa) no era una asociación más, sino un "instrumento privilegiado" para formar cristianos profundamente comprometidos. No buscaba una devoción superficial, sino almas profundamente convencidas de la verdad cristiana. Bajo su dirección en Málaga, la asociación pasó de cientos a miles de afiliados, transformando no solo las cifras, sino el espíritu caritativo de la ciudad. 

El Padre Arnaiz veía en los Primeros Viernes de mes una "escuela de vida cristiana". Era tal su celo que, incluso estando de misiones fuera de la ciudad, buscaba la forma de regresar para predicar en la misa de este día. 

Este día se centraba en tres ejes fundamentales:

· La Eucaristía como centro: Buscaba un encuentro profundo con Cristo. Decía con fuerza: «No se puede comulgar con el Corazón de Jesús sin querer amar lo que Él ama y sufrir lo que Él sufre».

· La Reparación: Promovía la adoración y la Hora Santa como actos de amor para consolar el Corazón de Jesús ante la ingratitud humana.

· El Celo por las Almas: La oración debía traducirse en obras. Afirmaba que “El Apostolado debía encaminarse siempre a poner a las almas en obras de celo”, atendiendo a enfermos, pobres y presos.

El beato Tiburcio Arnaiz decía: «Nada creía ajeno al Apostolado de la Oración, como nada es ajeno al Corazón de Jesús», «…que repose en el Corazón de Jesús como oficiosa abeja que allí tiene de donde sacar todo lo que ambiciona» y «en un mundo lleno de distracciones, el cristiano unido a Cristo por la gracia no debe desperdiciar nada de su vida. A través del Ofrecimiento Diario, nuestras obras, alegrías y sufrimientos se transforman en oración y reparación desde el amor. Al unirnos a la 'Vid' que es Jesús, cada tarea ordinaria adquiere un valor redentor infinito para la salvación de las almas».