Los cofrades valoran muy positivamente la propuesta de ejercicios espirituales diocesanos

Escrito el 29/01/2026

Antonio Sánchez y María Ángeles Moncayo, vocales de formación de Pasión y del Rico respectivamente, reciben la invitación del Obispo de Málaga para los ejercicios espirituales con alegría. Como ellos, muchos en el ámbito de las cofradías y hermandades de Málaga y Melilla han expresado su entusiasmo ante la convocatoria.

María Ángeles Moncayo es vocal de formación de la cofradía de El Rico. Ella habla en nombre de su cofradía y «valora muy positivamente esta iniciativa de la Diócesis de Málaga para prepararnos espiritualmente de cara a la próxima Cuaresma. Se aproxima la Semana Grande para los que somos cofrades y como bien dice la invitación a estas jornadas, los cofrades debemos preparar sobre todo nuestros corazones para vivir y entender mejor la pasión, muerte y resurrección de Jesús, que es de lo que se trata». 

María Ángeles Moncayo explica que «desde las hermandades siempre preparamos con mucho emero todo cuanto se refiere a la procesión, pero muchas veces descuidamos justo eso, nuestra formación no solo como cofrades sino, lo más importante, nuestra formación cristiana, que debe ser lo primordial y que no se quede todo en un desfile profesional sin verdadero sentido cristiano. Creo que es importante que sea la propia Diócesis la que organiza estas jornadas, para que no se quede solo a nivel interno de cada cofradía, sino que estemos todas unidas como una verdadera comunidad cristiana, que es de lo que se trata». Preguntada por las iniciativas llevadas a cabo desde la cofradía de El Rico, «estos años se han llevado a cabo oraciones comunitarias en nuestra capilla, que queremos retomarlas en este nuevo curso cofrade. Además, tenemos reuniones de formación cada dos semanas para los hermanos que quieren profundizar en su fe, también enfocadas al sacramento de la Confirmación para quienes aún no lo han recibido, guiadas por Juan Pedro Casermeiro, que ha estado al frente de la vocalía de formación estos años atrás y que sigue muy implicado en nuestra hermandad. De cara también a la próxima Cuaresma y aprovechando ya que se acerca la Semana Santa y que empieza a sentirse el ambiente cofrade, queremos realizar un taller para los más pequeños de la cofradía, para que la conozcan y creen ese vínculo, que entiendan que no todo es salir en procesión; el sentido de la oración, del silencio y la penitencia como muestra de esfuerzo y amor por nuestras tradiciones, sobre todo. Y también realizar un encuentro para los jóvenes y no tan jóvenes, destinado a prepararnos para vivir bien la Semana Santa y, sobre todo lo más importante, la Pascua de Resurrección».

Antonio Sánchez es vocal de formación de su cofradía, Pasión, además de delegado de Enseñanza en la Diócesis de Málaga. Para él, estos ejercicios dirigidos a cofrades son «una alegría. Que sea el propio Obispo el que dé cinco charlas a los que formamos parte de las hermandades y cofradías es muy positivo. Entre otras cosas, porque, así, don José Antonio puede tomar el pulso un poquito a los cofrades». Antonio valora apoya cualquier esfuerzo por profundizar en la formación y espiritualidad del cofrade: «Muchas veces decimos que somos una gran fuerza, pero luego, en determinadas cosas, aparecemos pocos. Yo creo que la formación siempre es importante; y si además es el Obispo quien está ahí presente, muchísimo más. Espero que la respuesta sea grande por parte de los cofrades. Merece la pena».

La idiosincrasia cofrade lleva, en su opinión, «a poner la mayoría de nuestras energías en lo logístico y organizativo, pero pasando por encima del sentido profundo. Desgraciadamente ocurre eso muchas veces. Pero creo que estamos trabajando en que eso no sea así, en que los retiros de Cuarema se celebren; en que los triduos, los quinarios, los cultos eucarísticos sean momentos también de reflexión y de ponerse ante el Señor. Ahí vamos avanzando, poquito a poco, pero yo creo que vamos avanzando. Hay muchas cofradías que tienen sus escuelas de nazarenos, sus reuniones de hombres de trono. En Pasión, por ejemplo, el año pasado, se reunió las dos mesas de los tronos y celebramos un rato de oración en la capilla. Son iniciativas que, poco a poco, las cofradías van metiendo en su agobiada Cuarema y la verdad es que yo creo que se están dando pasos. Uno quisiera que los dos mil hermanos vinieran, pero bueno, vamos caminando. Nosotros tenemos un Adoremus mensual desde enero pasado hasta enero del año que viene. Bueno, pues en el primero estábamos allí unos cincuenta. Y a mí eso me dio muchísima alegría. Como decía un sacerdote cuando yo era joven, Francisco Pineda Conde: "Mientras haya uno, seguimos". Aquello se me quedó grabado. Lo nuestro es sembrar, poner los medios. La respuesta ya es el Señor, el Espíritu Santo, el que tiene que animar al persona, pero nuestra obligación es poner los medios».